miércoles, 25 de septiembre de 2013

La Felicidad y el Exito de Este Mundo


Una de las tantas razones por las cuales no me siento parte de éste mundo, son los conceptos de éxito y felicidad que ésta sociedad nos bombardea a diario.  

Supuestamente, la única manera de sentirte feliz o exitoso es si cumples con una o más de las siguientes expectativas: tener mucho dinero, poseer un carro sport último modelo, una casa de revista, un cuerpo perfecto, el último móvil, tener éxito profesional, las vacaciones de tus sueños o ser famoso, entre otras cosas.  Si no cumples con uno o más de estos "requisitos" no vales nada, no tienes derecho a sentirte feliz o exitoso.

Sinceramente creo que la felicidad y el éxito son más un estado del ser, y no algo que depende, exclusivamente, de lo que tengas o hagas.  Para mí, la "riqueza" o "valor" de una persona depende, principalmente, de la calidad de sus sentimientos, de la nobleza de sus intenciones y de sus buenas acciones.

Por otra parte, creo que la felicidad real es fruto del sentirse bien y a gusto con uno mismo, en paz con la vida y con los que te rodean.  Este estado del ser implica, fundamentalmente, trascender el ego propio y los conceptos de éxito y felicidad que el mundo nos impone.  En otras palabras, la felicidad real es fruto de nuestro crecimiento interior.

Por el simple hecho de valorar y apreciar más lo simple y sencillo, lo interior más que lo exterior y la esencia en vez de la apariencia, he sido incomprendido, menospreciado o rechazado por familiares, amigos y colegas.  Era de esperarse.  Me califican de mediocre, de conformista o raro por ésa razón.

Por último, he logrado entender que para sentirme bien y a gusto conmigo mismo, debo renunciar a mi dependencia de la aceptación, valoración o reconocimiento de los demás y, en cambio, procurar ser fiel y leal a mí mismo, en primer lugar.  No ha sido fácil, lo reconozco, pero lo sigo intentando.

(Por Mariano de Jesús Rocha Gómez)

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